viernes, 22 de agosto de 2008

El significado de una cresta

Soy un mamífero, de eso no tengo duda. Y como tal, hay un cordón nanoscópico que va desde mi ombligo hasta el gran chocho que nos parió a todxs lxs que mamamos. Para muchxs de nosotrxs la cresta significa dos cosas básicas (aunque el poder desemantizador de la estética nos haya obligado a olvidar):
1>>> Si te acercas me defenderé.
2>>> Si me acerco te atacaré.

Es tan simple que da risa. Y podemos comprobarlo fácilmente. Varias especies de homínidos la usan para mostrar su supremacía frente a posibles competidores, algunos perros y gatos, cuando se sienten acorralados elevan una cresta que los recorre desde la cabeza hasta el lomo, mi gata tiene una cresta estupenda que sólo saca cuando le da la hiperactividad nocturna y juegas con ella. Algo tan primitivo como eso ha logrado sobrevivir hasta ahora. Socialmente, llevar cresta en la especie humana, ha conservado esos dos magníficos significados antiguos. Yo misma, sin saber nada, con 17 años, me hice la primera. Me hacía sentir más segura de mí misma, menos expuesta al constante acoso de los babosos; la primera vez que salí a la calle con ella comprobé que se acabaron de una vez por todas los piropos. Era mi forma más básica de contarle al sistema algo así como "no creo en ti y no me das miedo".

He llevado crestas de todos los colores y tamaños. Sólo durante el trágico 2006, cuando detuvieron a mi Patri y mi Alf para acusarles de algo que no habían hecho y les enmarronaron en el caso 4F, decidí que era un acto demasiado arriesgado en esta ciudad donde llevar una cresta significa ser CULPABLE. De hecho, les enmarronaron por algo curioso: aquella tarde Patri me pidió que le hiciera ese famoso peinado de Cindy Lauper en que lleva la mitad de la cabeza afeitada a cuadros. A la madera les bastó eso para identificarla como "antisistema" en el hospital donde les detuvieron (habían tenido un accidente de bici) y por extensión a su acompañante, Alf, que aquel día llevaba la estética de un galán de cine... El terror se apoderó de mí. Si una cresta puede llevarte a la cárcel, eso quiere decir que estoy perdida. Rápidamente afeité la mía y me mantuve como buen monje budista con la cabeza rapada durante año y medio. Hasta que de nuevo me vuelvo a sentir fuerte. Vuelvo a sentir la necesidad de llevarla, forma parte de mi espíritu terrorista. Aunque he de reconocer que soy demasiado pacifista como para entender mi cresta como un "si me acerco te atacaré"; para mí es más bien lo otro, una cuestión de defensa, de hacerse respetar.

Toda esta extensa reflexión (disculpad lxs que sólo entráis aquí para leer guarradas y verme el coño) radica de un experimento involuntario que he tenido la posibilidad de realizar hoy. Olvidé mi gorra de Unipost en la estafeta y he tenido que currar con la cresta. Generalmente me pongo la gorra porque ese significado que tiene para mí no tiene por qué ser evidente para toda la gente, especialmente para las pobres ancianitas que me descubren a través del descansillo de su escalera echando las cartas en los buzones.

Pero hoy no me ha quedado más remedio que espantar ancianas, esperar 15 minutos en los portales con cámara para que alguien creyera que yo era la cartera y lo peor de todo: ser interrogada por la policía. En el fondo ellxs no tienen la culpa (salvo la de ser idiotas), les han lavado el cerebro. En toda academia de policía que se precie forman a sus cachorroxs para que aprendan que una cresta es sinónimo de antisistema y, claro, la gente antisistema no trabaja, aunque sea repartiendo cartas. Frente a la embajada de Marruecos (donde llevo las cartas cada día) siempre hay apostada una patrulla de la nacional. Ya se sabe: los moros son unos delincuentes natos que han de ser sometidos a vigilancia constante, más aún si su embajada está situada en mitad del Eixample, hay que proteger a la gente de bien. Cuando he pasado por delante un madero se ha bajado del coche y me ha dicho "qué haces con ese carro". Evidentemente pensaba que se lo había chorado a la estupenda cartera a la que ven pasar todos los días delante de sus narices. Les ha pasado como al portero aquel que me convirtió en transgénero en función de mi escote. "Repartir cartas, como cada día" he dicho. "Su documentación". Esta es LA FRASE. Le he dejado mi DNI y la tarjeta con el teléfono de mi jefe. Me han retenido durante 5 valiosos minutos de mi tiempo y han llamado a mi jefe para saber si mi nombre le sonaba DE algo. "Puede irse", me dice el cabrón. "Paso por aquí cada día, la única diferencia es que hoy no llevo la gorra". "Yo sólo hago mi trabajo, señorita". Su trabajo es proteger a la gente de cualquier agresión, se lo tienen bien aprendido...

A partir de ese momento he estado observando con ojo científico las reacciones de todas las personas con las que me cruzaba: las señoras se agarran el bolso, los señores desvían su camino, lxs sudacas curiosamente alzan la cabeza, y lxs niñxs, evidentemente, sonríen o se quedan estupefactos.Luego, ya llegando a casa, me he cruzado con una jamona de rastas que siempre me sonríe. Para ella no soy una agresora sino una aliada. Hoy, que llevaba yo la cresta más erecta que nunca, me ha parado para pedirme un cigarrillo. "Es de liar", digo. "Mejor", me dice. Se lo he liado despacio, se acercaba demasiado a mí y quería olerla. "Cómo te llamas?, yo Mireia", mmmm

Significará la cresta también un "quiero follar salvajemente"???

10 comentarios:

marianissima dijo...

siiiii

yo creo que si, creo que ademas la primera vez que subi la mia fue con esa intencion... a ver si alguien se dava cuenta de que por mas pequeñita k yo fuera lo k keria era follar salvajemente ;)

oye maravilla, estoy a punto de llegar a barna, que bueno va a ser verte otra vez, pronto te llamo, muaaaa*

Anónimo dijo...

Pues seguramente sí.

Anónima Des-resgistrada

anonimíssima dijo...

Me ha encantado este post. Yo de pequeñita les tenia mucho miedo a las personas con cresta. Los veia como una amenaza potencial y seria por la influencia de la tele, porque en mi casa nunca han tenido prejuicios de ese tipo. Es curioso, ahora la gente con la que más me hago es asi, y precisamente de los que más desconfio (dichosos prejuicios) son los que en epocas pasadas me inspiraban más seguridad.

Lubna Horizontal dijo...

Mariana cariño tengo muchas ganas de verte. Mi cresta ha crecido considerablemente y se parece a la tuya de tanto decolorarme, jejeje, creo que antes de que vengas me echaré otro poco de amoniaco más.

Anonimisima, a mí de pequeña lxs punkis me divertían, casi todos los contactos que tenía con ellxs era por el tema de los malabares, mi padre me llevaba a verlos. En cambio siempre me ha dado un poco de miedo la gente con corbata, fíjate.

Un Beso
Diana

ITU dijo...

a mi las crestas me han gustado siempre...sobre todo me gustaban los punkis que venían a mi pueblo todos los años, okupaban el fronton y pedían cinco duros pa vino. Después se iban. La primera manada nómada que conocí.

Anónimo dijo...

Juas, aún recuerdo ese mega cardado!
Ni la Roberta Smith...
Beso.
Lidia

Autolísica dijo...

Muuaaaaaaaa....no todo iba a ser malo!!!.
Pa septiembre propongo fiesta de crestas y calzoncillos...yuju

Will dijo...

Pues veo que el experimento sigue. ¿Me equivoco, o hoy me he cruzado con una cartera de brillante cresta decolorada por Consell de Cent a eso de las 8:50 de la mañana? Me he emocionado: no todos los días se cruza uno con sus estrellas...

Lubna Horizontal dijo...

Pues era yo, efectivamente, esa es mi ruta y mi horario, jejejeje. Lo que hago, Will, es que me pongo la gorra justo antes de llegar a la zona de reparto y me la quito justo cuando termino. Trato de pasar el menor tiempo posible con ella.

A la siguiente vez, dime algo, nos tomamos un cafetito o lo que sea, ok?

Saludos
Diana

PD: el experimento intuyo que sigue en pie hasta que me la corte, dentro de mucho mucho tiempo

Anónimo dijo...

Hola como estan tengo 15 años, a mi tambien me paso lo mismo que a ustedes, yo trabajaba en un restaurante llamado los Manteles Cocina Tradicional esta en circuito interior 1757 la noria en la ciudad de Puebla, era parrillero, dure exactamente dos meses laborando cuando al final el dueño me corrio, y todo por no aceptar sus terminos que la verdad me da hasta pena platicarlo pues nunca pense que me llegara a pasar una cosa asi, el dueño llamado Sergio Quiroz Corona dueño del restaurante Los Manteles Al principio de mi ingreso que fue cuando se inauguro y a la vez ingrese, el señor se la pasaba en el restaurante practicamente desde que dios amanecia no salia de ahi siempre estaba en alguna de las mesas sentado nada mas viendo, bueno para serles directo el señor empezo a acosarme sexualmente, al principio me decia que le recordaba a el cuando era joven y que le gustaria que pasara tiempo con el, a lo cual me parece muy raro, si ni yo paso tiempo con mi padre, obviamente no acepte pero aun no me percataba de lo que queria el señor. Asi se siguio como otras dos semana insistiendo hasta que yo creo el señor se harto de insistir de la forma indirecta y me empezo a manosear y hacerme comentarios al oido sobre mi cuerpo y que si queria yo ir con el a su casa a comer. A partir de esto me di cuenta o me cayo el veinte, yo le dije que no era como el que no era homosexual pero el señor se molesto mucho pero ademas no se porque si era la verdad, bueno el caso es que el ultimo mes que trabaje la pase muy mal el señor descontaba dinero de mi salario que ademas pues gabana 320 pesos a la semana o sea sentia horrible porque me quitaba de 50 a 150 pesos. Tambien el señor me acosaba ya pero laboralmente criticandome insultandome en privado y aveces frente a otras personas, yo creo que a aprtir de que le dije que no era como el que me gustaban los hombres pienso que el señor se molesto hasta el punto de decirme en privado que no le dijera a nadie de lo que paso que porque tiene una reputacion que proteguer si hasta me amenazo de demandarme y de ir con mi familia que el conoce mucha gente y esas cosas. La verdad si senti miedo porque era la primera vez que me pasaba algo asi y no es justo que este tipo de gente haga esto con los trabajadores,bueno al final de cuentas todo paso me tuve que salir de ahi porque ya no me alcanzaba el dinero que me daban pues si asi me descontaban era ir a trabajar para sacar para los pasajes e ir a trabajar osea no tenia beneficio para mi. La neta si me da miedo porque el señor me decia que era un panista y que el podia hacer lo quisiera, porfavor me pueden ayudar a denunciarlo o hacer algo.