martes, 9 de septiembre de 2008

Polaroid

El día de la fiesta de Desig me encontré con un fotógrafo llamado Santiago Garcés que me hizo una propuesta original que por supuesto acepté. Igualmente yo siempre digo que sí cuando alguien me pregunta si me puede hacer una foto, pero es interesante que de vez en cuando sean fotos de algún modo especiales. Va por ahí con una polaroid y hace retratos, estas son las dos que me hizo, me gustan. El hecho de que no haya retoques por medio, que sea papel foto impregnado de mí me pone.

21 comentarios:

Kattalintxo dijo...

y ahora nos pone a todas...

jeje

Son muy bonitas, si si...

Muxus!

MEDEAK dijo...

si que bien le sientan las fotos a Diana
mmmmmmm

itu

Anónimo dijo...

:)

me gustan mucho!!!!

Abominable dijo...

¡Saludos formales de parte de un absoluto profano del pornoterrorismo!

¿Bonitas fotos?

Bueno. Admito que deben tener su belleza. Una belleza subversiva. Y valiente.

Pero al menos, para mí, no es nada evidente. Tal vez mi percepción esté contaminada por visiones de belleza menos… eh… alternativas. Clasicismo desfasado y cánones estéticos descatalogados que han hecho estragos en mis ojos, arruinando cualquier esperanza de que pueda tener un gusto refinado. Si. Alguna suerte de imposición externa me ha vendado los ojos.

De todos modos no creo que el autor de las fotografías, o su consagrada modelo, esto es, nuestra bloguera favorita, persiguieran con esta sesión de retratos captar lo “bonito” o lo “precioso”. No creo que pensaran en esos términos. Y si se les interrogara sobre ese particular tendrían más en mente dejar decidir al espectador donde y cuando son bonitas, por aquello de que la belleza está en los ojos del que mira. La propia modelo no afirma que a ella misma le parezcan bonitas. Sólo que le gustan, lo que es distinto. Quizás podríamos preguntárselo directamente. ¿Me atrevería yo a preguntarlo?


Por mi parte, yo diré que a mí no me parecen bonitas. Pero no es motivo de alarma. Hay muchos otros méritos que una fotografía puede obtener. Por ejemplo devota curiosidad.
Y este es el caso:

Permite que te pregunte y te tutee en el proceso:

- Esas letras griegas tatuadas que tienes sobre los temporales y zona lumbar, ¿deletrean tu nombre o algo parecido? ¿Y por qué escogiste este alfabeto y no otro? ¿Un vestigio de tu educación clásica o algo parecido?

- ¿Qué es esa cruz de aspa que tienes en el pecho? ¿Recurre a alguna simbología en particular o sólo es casual?

- Y por fin una pregunta asociada a la puesta en escena del posado fotográfico en sí. El pasamontañas, y el paseo mórbido del lápiz de labios reconvertido en cigarrillo místico, ¿a qué obedecen? ¿A la ocurrencia espontánea del momento? ¿A lo cool y fashion de lo transgresor y osado? ¿O hay algún otro propósito?


Por fin

¿La fiesta cumplió con su propósito? ¿Lo salvaron? ¿O aún es pronto para saberlo?

¡Gracias!

PD:
¿Te parecen a ti bonitas esas fotos?

Kattalintxo dijo...

Ai madre!

¿Cómo se me ocurre?

Mil perdones por tener este día tan estúpido y un diccionario tan reducido.

Mañana escribiré una redacción sobre hoy y estas fotos. (3000 caracteres)

Aunque, qué extraño, creo que me van a seguir pareciendo igual de... bonitas?

Aunque todavía hoy mi cabeza me da para algo, y es que creo que yo también sé que quizás lo que el fotografo y la "consagrada modelo, osea nuestra blogera favorita" (ahí queda), no buscaban lo "bonito", pero sí que es lo que yo he visto. Que como os digo tengo un día simplón y sensiblero.

Pero chicX, para la próxima, no me machaques mi comentario para poder hacer semejante reflexión;
coño, que soy buena gente!

jaja

muxus otra vez

ITU dijo...

jajajaja!!!
hacía mucho que no me encontraba tanta pedantería concentrada en un texto...perdón,perdón, no empiezo nada bien..pero es que estoy todavía flipando con la disertación sobre lo bonito.

Yo creo que kat, corrígeme si me equivoco, solo quiere decir que las fotos le ponen, que le gustan. Para realizar esa acción usa de un modo coloquial la palabra "bonitas". Sin más, ahora si hay que rallarse pos nada, adelante, adelante...

De todas formas, si por lo menos hubieras disertado sobre lo bello y lo sublime o hubieras dicho algo sobre el vacío constitucional de la obra o algo así, digo por lo menos para ir de pedante con propiedad...pero sobre lo que es bonito??
pensar que por que a ti no te gusten, carecen de algo para que alguien pueda encontrarlas bellas, perdona, pero me parece del todo pretencioso. Ya que, querido profano, es evidente que has caído en un espacio donde la mirada, el deseo, el gusto... vienen de un sitio muy distinto al tuyo, tan simple cómo eso.

Querido homoni abominable encuentro estas fotos bellas. Hace mucho que me parecen bellas cosas que dicen que no lo son...

Y reitero, que bien le sientan las fotos a Diana...
...y que bien le sientan las cámaras y que gusto interactuar con ella detrás de ellas.

sí, a mi me gusta, sí esta es mi belleza..

muxu prexioxa

marianissima dijo...

el secreto de la cruz en el pecho lo se yo....y jamas lo revelare...uuuuhhhh simbologia misticaaaaa uuuuhhhh teoria enraizada en la piel uuuuhhhh

Abominable dijo...

De nuevo, yo, con un post aún más largo.

Siento de verás Kattalintxo, que te hayas sentido,… eh… aludid@ por mi comentario sobre si eran o no bonitas tales o cuales fotos. Verdaderamente, si estimas que mi comentario machacó el tuyo, o me cebé en tus opiniones o algo parecido, entonces ¡perdóname! Mis más sentidas disculpas No supe hacerme entender. Y erré completamente en mi redacción.

Sin embargo, sin restar importancia a mi agravio culpable, quisiera aclarar mis intenciones originales y establecer que yo viví este asunto de forma bien distinta. En absoluto intentaba “machacar” tu comentario. ¡Nada más lejos de mi intención! Y en realidad nunca sentí un deseo especial de réplica. Cuando te leí ya había tomado la determinación de escribir un comentario sobre la entrada del blog. Sin duda tu comentario me inspiró. Me suscitó un pensamiento. Pero nunca pensé en ti y en mí en términos enfrentados. Y desde luego no entraba en el absurdo de cuestionar los gustos de la gente.

Sólo quise reflexionar erráticamente, y pacíficamente, sobre mi propio parecer ante la perspectiva de considerarlas bonitas, tal como otros, como tú, lo piensan. Pero está claro que fue un enfoque inadecuado, y de manera imprudente, ignoré la susceptibilidad ajena. Reitero mis disculpas

En cualquier caso puedes contar con que si quisiera una reyerta dialéctica contigo, no tendría reparos en decirlo. Y declararlo abiertamente. Pero no es el caso. Nunca lo fue. No me opuse nunca a tu comentario. Como mucho jugueteé con él. Consideré: - "Pues sí. Hay gente a la que le parecen bonitas estas fotos. ¿Y a mí? ¿Me lo parecen?" Y aunque al final, la respuesta que obtuve fue negativa, no existe para mí un desacuerdo entre nosotros.

Cuando era más joven, con ocho o diez años, no diré que no habría intentado poner de acuerdo al universo con mis gustos. Intentar convencerlo con argumentos, tortas, o con alguna otra cosa. Pero ¡ay! Esa inocencia feliz de los justos la perdí hace mucho. Desistí de intentar unificar todas las miradas en una sola. Y al fin comprendí, ya con la que creo es suficiente perspectiva, que sería aburrido que todos apreciáramos que es bonito y feo, y en qué cantidad, del mismo modo. ¡Aburridísimo!

Sigo en el siguiente post.

Abominable dijo...

Por todo lo dicho, no me explico la percepción pretenciosa que detecta mi estimada compañer@ de comentarios Itu. Desearía que me señalara las palabras justas para que yo pudiera disculparme gozosamente e hiciera propósito de penitencia y enmienda.

He releído varias veces mi aporte y no percibo ninguna pretensión en mis palabras. Como bien añade Itu, apenas me asomo a esa arena movediza de pantano que significa definir que es o no bonito. Hundirse en ese fango sí que hubiera alarde de pretenciosidad. Pero no hago nada de eso. Ni siquiera para completar mi pedantería.

De hecho relativizo claramente la percepción de lo bonito en el párrafo:

CITA: […] Tal vez mi percepción esté contaminada por visiones de belleza menos… eh… alternativas. Clasicismo desfasado y cánones estéticos descatalogados que han hecho estragos en mis ojos,[…]

No me arrogo de ninguna verdad superior, ni impongo mi criterio sobre cualquier otro.
Varias veces digo “No creo” y en la frase nuclear de mi discurso subrayo:

CITA: Por mi parte, yo diré que a mí no me parecen bonitas

Lo digo de mi parte, y dejo patente que es a mí, (con todas mis imperfecciones, prejuicios e ignorancia) a quien no se lo parece. Y no meto en mi misma bolsa a nadie más.

Admito que quizás suponga yo demasiadas cosas sobre lo que sienten o piensan el autor y la modelo. Pero durante mi discurso aceptaba sin problemas poner en tela de juicio la validez de mis suposiciones. Así dije:

CITA: Quizás podríamos preguntárselo directamente. ¿Me atrevería yo a preguntarlo?

Y coroné todo mi comentario con una postdata donde ponía:

CITA: ¿Te parecen a ti bonitas esas fotos?

Aceptaba explícitamente aquí que sólo la modelo y el autor de la fotografía tenían la última palabra y potestad en todo esto.

En cualquier caso:
¿
No dice Kattalintxo en su post:
CITA: Son muy bonitas, si si...
?

Y seguro que no caeremos en el error de tildar a el/la pobre Kattalintxo , que ya bastante ha sufrido y se lo/la ha calumniado, de pretencios@ por establecer con esto que dice que universalmente esas fotos tienen la propiedad intrínseca de ser bonitas. Porque eso, y no otra cosa, significa su frase en propiedad.

Pero no lo haremos porque tú y yo sabemos que cuando alguien dice "Es bonito" no está expresando una realidad objetiva después de todo, sino una opinión. Y no hay que acusarle de nada.

Y además sabemos que en el contexto de "comentarios de un blog asociados a un posteo de fotografías artísticas" no puede haber otra cosa que comentarios intrascendentales y subjetivísimos.

¡Y además! ¡Si Kattalintxo es buena gente! ¡Carajo!

¡Pues bien! En estos términos (y no en otros), donde, yo esta vez sí pretenciosamente, digo ahora que hablé entonces. ¡Hala!
Sin embargo, ¡ahem!, admito que mi abominable pedantería, la cual sí que es muy real y objetiva, defecto gordísimo donde los haya, lo impregna todo con aires de falsa superioridad y delirios de supremacía cargante, por lo que tu confusión es perfectamente comprensible.

Y con un bizcocho sigo esperando mis respuestas hasta las ocho. Las ocho del día que sea, se entiende.

itziar exdona dijo...

abominable, debes sentir que la tienes taaaan larga diciéndonos a nosotras lo que te parece bonito y lo que no... oh dios, por qué pierdes el tiempo tratando de descifrar lo que la indigna diana grabó en su cráneo, aprende griego si eres tan pedante!!!
cómo dicen las divinas MDM: no hablamos con hombres boggeros, sois tan estúpidos!!!!!
tú la tienes taaaan larga, pero nosotras preferimos nuestros puños, siempre están erectos
(respuesta de elena-urko a un txikitero bilbaino que pretendía metérsela)
abobinable, se os ve tan de lejos esa pollita flácida, taaaan fea
ay, ¿me la has metido ya? ni la noto

Abominable dijo...

¡La de cosas!

Para que luego digan que los hombres sólo pensamos en una cosa.

En fin. ¡Vivir para leer!

Anónimo dijo...

abobinable, chato..no te des tanta importancia, que no hace falta ocupar tanto para decir tan poco..(Esto de que ocupen los espacios, a alguien le suena de algo??)

Menos mal que por lo menos admites que eres un pelín pedante ejem...que no pasa nada, hay veces que se es pedante...pero ya citarte a ti mismo de un comentario a otro, te estas cubriendo de gloria. Es como la Aida esa de gran hermano que hablaba en tercera persona cómo si ella fuera dios.
Yo también lo pensé Itzi, que la tenía pequeñita y flácida..porque esta grandilocuencia cutre tiene que responder algún complejo, seguro..

Muz
Itu

La Abominación Horripilante dijo...

Señoritas. ¡Nuevos saludos!

Permitidme que os replique como os merecéis.

Ciertamente tengo muchos complejos. Y no pocos indeseables.Pero, parafraseando a Gasset, "Yo soy yo y mis complejos".

¡Y quien esté seguro de estar libre de complejos que tire el primer pedrusco!

Por ende, tal y como yo lo veo, sería tonto creer que podemos deshacernos de nuestros complejos más facilmente cuando escribimos en un blog, que cuando por ejemplo nos miramos al espejo.

¿Cómo poder saber cuáles de nuestras palabra están (o no) mediatizadadas en alguna medida por nuestros complejos? No somos en absoluto tan dueños de nuestra conciencia, consciencia o subconsciencia, como para estar seguros de qué es originado por nuestra más pura y estricta voluntad y qué no.

Puede incluso ocurrir que nuestra voluntad, cualquier voluntad se construya sólo en virtud de complejos, prejuicios, adoctrinamientos forzados o cualquier otra clase de artefactos extraños. ¿No somos acaso victimas en cualquier caso de nuestras experiencias vitales y material genético vario?

Hablar de libertad. De estricta libertad, es tema viejo y peliagudo. Y además fútil. Pero, claro está, no deja de ser divertido. Un filósofo vive por y para pajas mentales como esta. Y no seremos nosotros menos que ellos en términos onanísticos.

Centrándonos ahora en el tema que os preocupa, objeto de vuestras conjeturas. A saber:

¿Responderá mi grandilocuencia cutre a algún complejo relativo a las dimensiones reales de mi pene?

Estoy dispuesto a considerar seriamente que hay de verdad en este asunto, si a cambio, vosotras hacéis examen de conciencia por vuestra aversión a los intrusos sabelotodos pretenciosos y pedantes que ocupan tanto para decir tan poco.

De momento ya en esta mañana dominical he cogido una regla y he aplicado un poco de ciencia biométrica sobre mi miembro viril. Ya he tomado lecturas aproximadas de grosor y longitud sobre mi pene flácido. Eso sí. Es una medición en ausencia de cualquier estimulación sexual, porque no me apetecía masturbarme en este momento, que es el día del Señor.

Mi pudor, pero sobre todo el temor a que se me denote ahora como exhibicionista machista me impide dar los datos cuantitativos. ¡Perdonadme!

Pero bueno.Admito que es muy modesto. Y mediocre. Sí.El falo mío, quiero decir. Quizás con un estirador de penes de esos que salen por la tele la cosa pueda mejorar.¿Alguna idea?

Pero bueno. Es una guerra que sé no puedo ganar.

Ya no sólo por la existencia de los machos humanos registrados en el Guinnes colocados sin duda, en el siguiente escalón evolutivo. Sino también habría que vérselas con los caballos pura-sangre. O el espléndido y majestuoso falo erecto de una ballena azul. Sino que además, con el florecimiento de la tecnología de construcción de dildos y el desarrollo de materiales capaces de contraerse o relajarse en virtud de corrientes eléctricas, dudo mucho que se tarde demasiado en construir falos bulbosos hechos y derechos. Articulados. Biométricamente adaptados a tal o cual vagina. Con temperatura constante de 36º, múltiples grados de libertad mórbida, y accesorios opciones tales como micro-apéndice esponjoso orientado a la estimulación específica del clítoris. ¡Y encima a módicos precios!

¡Qué crueldad! En un mundo así... ¿Por qué martirizarse escribiendo posts de grandilocuencia cutre para dar respuesta a toda esta indefensión? ¡Si ese es caso debo sobreponerme por mi bien!

PD:

A la atención de mi estimada y cortés compañera de Blog, Itzi

Si me cité a mi mismo fue porque quería entender. Quería entender porque tú, Itzi, con quien tan buenos ratos potenciales espero que me esperen, me habías etiquetado de pretencioso en aquel comentario.

Con ese espíritu crítico diseccioné mi post. Porque respetaba esa impresión que habías recibido de mi. Citarme a mi mismo fue la manera con la que, tal vez torpemente, buscaba lo que de pretencioso había en mi comentario.

Pero tú desprecias mi esfuerzo. Y encima lo percibes malicioso o incluso malévolo. Ahora, al parecer es un ansia mía por cubrirme de gloria. ¡Y encima no me dices que es lo tenían de pretencioso! ¡Muy bien! ¡Sea! No te pedí disculpas antes ni te pediré disculpas ahora.

Sólo permite que me tome la libertad pretenciosa de decidir desde ahora que tus acusaciones de entonces eran gratuitas y sin fundamento. Propias de alguien que ni siente ni piensa lo que dice. De alguien acostumbrado a que no hayan consecuencias.

Y si aquello fue cierto entonces , asumiré que debe ser cierto siempre. Por tanto a partir de ahora no me tomaré en serio tus críticas mientras no las argumentes. De este modo no me sentiré en el deber de darte explicaciones. Ni de tomarte en consideración. Ni de estimar tu criterio en lo que vale. No te lo tomes como un desprecio, por favor. ¡Nada de eso! Es una cuestión práctica, nada mas.

Post_op dijo...

tienes otra fotillo en este myspace...sales muy mona..
besitos amora!
Majo

Lubna Horizontal dijo...

Virgencita, la que se ha liado!!! Es que no se puede ir una un finde con su abuela y desconectar de todo???? jajajaj.

Por supuesto que no son bonitas, yo SOY FEEEEEAAAA, nada bonito podría salir de mí, jajaja, Abominable.

Pero que a cada cual le parezcan lo que sea, a mí me parecen interesantes, sobretodo porque con ese efecto de luz no se me ve el acné en expansión que tengo por las mejillas.

Ahora para satisfacer curiosidades: Lo que pone en mi cabeza si pillas un diccionario de griego antiguo/clásico (fácilmente adquirible en cualquier biblioteca pública) podrás descifrarlo. Ahí te lo dejo y si de verdad te interesa lo que pone, ya lo averiguarás. Elegí el griego clásico porque me pone cachonda, así de simple.

La cruz está tapando un implante que me hice la semana anterior: decidí meterme bajo la piel una lenteja a ver qué pasaba, esta mañana ha brotado el primer tallo, puro cultivo ecoñógico.

El pasamontañas, ya que eres tan fan de mi persona y mi blog, deberías al menos saber que lo uso en mis performances, esas fotos fueron tomadas antes de una performance en Mephisto, para salvar Desig (aún no sé si se salvó), ya sabes, el post de la semana pasada.

Y por favor, Abominable, déjate de gilipolleces trollescas, que no me ponen nada cachonda. Si en algún momento te olvidas de que soy una terrorista (cosa rara en terroristas llevar pasamontañas, eh?) vente a ver una performance (hay una el 19) y cédeme tu ojete para que convenza a tu próstata para que se autoinmole entre mis manos, mmm, suena bien, no?

Espero que la virgencita pornoterrorista perdone a katalintxo por utilizar las palabras que le salen del coño. Como yo, que la conozco, sé que no es una nenita de las de jugar con barbies (las únicas que no podrían utilizar la palabra "bonitas" sin ofenderme), meparece estupendo que así se lo parezcan, porque ella sabe lo que es la belleza, esa que va más allá ed todas las memeces heteronormativizadas.

Qué coño, Itu, RESCATEMOS LA PALABRA "BONITX" DE LXS CURSIS (Y LXS PEDANTES QUE VAN DE CAFRES)

Sobre el tema de los falos y demás mamarrachadas permitidme que me abstenga en todos los sentidos. Acabo de comprarme un dildo nuevo y no puedo esperar más.

Gracias a todxs por vuestras palabras, hacéis de este blog algo divertido!!!!

Diana

La Abominación Horripilante dijo...

¿Una lenteja dices?

¡Fascinante!

Alfil_barcelona dijo...

Con la esperanza de que ya hayas terminado con tu dildo nuevo te recuerdo que me debes unos cuantos textos, esos precisamente en los que radica tu belleza (para mi).

Lo de la lenteja me ha despertado la vena catalana. Implantada en el lagrimal, siendo un medio más húmedo, ¿aumentaría la producción? y en el culo ¿no sería terreno abonado?.

Sea como sea, lo tuyo no es novedad, ya sabes de la cantidad de gente que tienen la flor en el culo, seguro que sembraron en su momento.

Y para terminar y hablando de belleza, los hombres, buscando mostraros nuestra belleza interior, la buena, andamos todo el día pelandonos-la ... que incomprendidos.

Alfil. El Vocero.

La Abominación Horripilante dijo...

Querida Diana y compañeros blogueros varios.

Dejad que os cuenta una anécdota a raíz del comentario que me hizo Lubna, esto es Diana, de buscarme yo mismo la vida si de verdad me importaba saber qué diablos griegos tiene escrito en el cráneo.

Pero antes, para los desmemoriados y despistados confeccionaré una pequeña introducción al asunto.
En mi primer post al blog tuve la osadía de requerir a la diosa Diana alguna información adicional con respecto a ciertas inscripciones misteriosas tatuadas en lugares no tan variopintos de su piel.

Ella, con la afabilidad y voluntad de ayudar que la caracteriza, sugeriome que me hiciera con un buen mamotreto de diccionario grecoespañol, o en su defecto, de griego a español, o al menos de español a griego, en la biblioteca pública que tuviera más a mano. Y armado con él dar por mí mismo solución a este intrincado enigma.

Porque las cosas saben mejor cuando se las hace uno mismo, según dicen.

¡Ay! ¡Qué gozo! ¡Qué alegría cuando me dijeron: “Ven a la biblioteca pública ciudadana”!
Lleno de entusiasmo atravesé el dintel de la puerta. ¡No cabía en mí de emoción! La biblioteca me cae a mi bien lejos, pero aquel esfuerzo sobrehumano pronto iba a encontrar su recompensa… pero…pero...

¡Ay! ¡Qué desgracia! No encontraba el trozo de papel donde meticulosamente, tras exhaustivo examen fotográfico, había transcrito los famosos epigramas.

Mira en mi cartera una, dos e incluso tres veces antes de decidir que definitivamente estaba extraviado.

Pensé por un instante en contactar telefónicamente con alguno de mis múltiples aliados (aliados que no amigos, porque yo no tengo amigos) para que me lo deletreara… pero…

¡Ay! Diana. ¡¿Cómo decirlo?! ¡Me avergüenzo de ti! Sí. Es horrible. Soy definitivamente despreciable.

La gente que me admira y me respeta no volvería a mirarme del mismo modo si compartiera nuestro pequeño secreto. ¡Me condenaría al ostracismo, pero sin ostras griegas de por medio! ¡Yo tengo una reputación! Un círculo de poder. Un espacio de control. Un pequeño universo que cae bajo mi égida. No puedo echar abajo todo eso por un pequeño y pasajero romance como el nuestro. ¡No me pidas eso! Por favor...

De manera que me invadió el pánico autolesivo por un instante. Ese mismo pánico que aspira concebir Diana algún día… y proyecté morderme la puntita de la lengua hasta hacerla sangrar.

Pero en seguida me tranquilicé porque allí, a pocos pasos, había un montón de equipos con conexión a internet. ¡Y qué equipos! ¡Qué pantallazas con todos sus colores! ¡Qué conexión! ¡Y encima ofrecían un grado de privacidad aceptable!

¡Ay! ¡Qué felicidad! ¡Qué gozo! ¡Qué alegría cuando me dije: “Ven al equipo más apartado, y hazte con una buena ampliación de la zona inmediatamente superior al coxis de Diana”!

Y ni corto ni perezoso procedí.Porque si bien soy corto como aclaré en el post anterior, no perezoso.

Pues bien. Ahora empieza la dichosa anécdota propiamente dicha:

Aunque el equipo era operativo y disponía de una envidiable conexión al internet este de las narices, ¡¡¡fui incapaz de cargar tu blog!!!.¡Siquiera buscarlo en el Google!

Todo lo que escribiera en el equipo que tuviera la palabra “porno” era bloqueado, apareciéndome una triste mensaje gris de control de contenidos restringido por un tal Cibercentro. Si… si… Os digo que era lo de Porno. Porque terrorismo. ¡Vaya que me funcionaba todo estupendamente con terrorismo!¡Lo del IRA! Lo de la ETA! ¡El Osama! Definitivamente es un contenido más lícito, correcto y honrado para bibliotecas. Pero claro. Nada salía que tuviera que ver contigo. Tienes que mejorar esos rankings, Diana querida.

¡Ay! Intente hacer maniobras distractoras, como buscar “ornoterrorista” y cosas así… ¡Pero todo fue inútil! Nada me aparecía con esas entradas.

Frustrado. E incapaz de acceder a mi correo para intentar llegar hasta ti por allí, tuve que desistir de mala gana. De manera que no puede hacer ninguna averiguación. Tendré que volver otro día. Pero temo ahora que el grecodiccionario de las narices tenga también contenidos restringidos. ¿Tú que opinas?

¡Vivir para ver! ¡Tú blog no parece ser apto para bibliotecas!

La Abominación que te Quiere.

Lubna Horizontal dijo...

PLACER Y DOLOR (mamarracho inculto incapaz de investigar::::que sepas que estos son los últimos versos que te escribo -apuesto un dedo a que tampoco sabes de qué ilustre poeta hablo cuando digo esto- y que el resto de tus comentarios en este blog serán aliminados sin ningún tipo de piedad). Aquí la única exibicionista soy yo. Individuos como tu deberían tener su propio escaparate y nosotrxs no estamos para leer tus parrafadas varias.

Ahí queda eso chato, ya sabes lo que hay. Si ves que no puedes soportarlo te recomiendo que te compres una gabardina gris que acaba de empezar la temporada escolar. Si te la abres ante cualquier grupito de nenas quedarán mucho mas espantadas que nosotras, que básicamente ESTAMOS JARTAS.

a reveure

La Abominación Horripilante dijo...

Estimados blogueros todos.

Parece que este será mi último comentario aquí. Dado que nadie se atreve a defenderme permitidme que me dirija a vosotros en plural, sin acusar en particular a nadie. Permitidme también esa última reflexión bajo la premisa de que Diana puede hacer en su casa lo que quiera y nosotros podemos tener nuestros propios juicios sobre lo que deseemos. E intentar dejar constancia de ellos. Si Diana acepta la simple idea de la libertad de expresión (de la que tanto depende sus performances y sus ideas), no borrará mi despedida de aquí. Si no la acepta, entonces nadie sabrá que alguna vez me despedí de aquí. Empiezo:

Mis posts extralargos, mi prolijo uso de un lenguaje abotargado y pedante, y mi peculiar idiosincrasia exacerbada, han terminado colmando la paciencia de la propietaria del blog.

Y sin embargo: ¿Qué mejor prueba que mis posts extralargos, mi pedantería insidiosa e innecesaria y mi idiosincrasia desnaturalizada, para demostrar una contribución dedicada a este blog? Os quedáis en que me río de vosotros/as y no pensáis en todo el tiempo y esfuerzo que puedo estar dedicando a ese fin. Tiempo y esfuerzo que al fin y al cabo pasa a ser vuestro. A perteneceros sólo a vosotros/as.

Pero claro. Yo no os resulto suficientemente bueno. Aspiráis llamar la atención de gente con mejor (o peor) clase que yo. Más parecida a vosotras. Más apta para vosotros. Más “bonita”. ¡Pero yo soy FEOOOOOOO!

Nunca aspiré a caer simpático a todo el mundo. Ni siquiera a uno. Seré un mal bicho. Un tipo indeseable que crea mal ambiente por doquier y que sólo busca exhibirse ¿Y qué si así fuera? ¿Y qué si no os pongo cachondos/as? ¿Y qué si no soy vuestra mejor opción? Esa es mi particular transgresión. Mi particular performance en el universo de los blogs.

No me pedís que cambie. Sólo que me vaya. En vuestro pensamiento para mí no existe redención. Pero ¿qué es lo que necesitaría cambiar para ser de un pelín más de vuestro agrado? ¿Para no ser expulsado ni borrado? ¿Posts más cortos? ¿Menos pedantería? ¿Más naturalidad? ¿Aceptar en definitiva vuestros convencionalismos? ¿Me pediríais eso? Diana. ¿Aceptarías que te lo pidiesen?

Os caigo mal. ¡Estupendo! Soy cafre. Mamarracho. Puede que un troll malicioso. ¿Y qué? ¿Eso os sorprende? ¿No os enfrentáis vosotros y vosotras a la incomprensión del resto? Cuando me echáis renunciáis a lo diferente, a lo antipático, a lo que os resulta incomprensible, a lo que escapa de vuestros cánones en esto de ser un buen posteador para este blog.

Al echarme y amenazar con destruir todos mis comentarios, que es al fin y al cabo todo lo que soy, no estáis haciendo de la diferencia algo positivo. Admitís en cambio la necesidad de censurar, de filtrar, de restringir. De hacer desaparecer los tonos desacordes de la música. Ya… ya… Alguno pensará que es un gesto pequeño. Sin importancia. Con una sola víctima. Sobre una cosa tan insignificante como los derechos para permanecer y comentar en un blog. Y sin embargo, sigue siendo un ejercicio de hipocresía pequeñita. Pero una hipocresía de tomo y lomo.

Y cuando caéis en esta pequeña hipocresía, tal como yo lo veo, hacéis de vuestra propia subversión de la que os sentís tan orgullosos/as algo superficial. Puramente estético. Vacio. Una falacia más. Y os quedáis sólo en hacer “lo que os sale del coño”. Pues de esto trata este blog ¿no? De hacer”lo que os salga del coño”. Del todo vale. No hay otro discurso. Ningún otro significado. Así, yo digo que me echáis porque os sale del coño. ¡Y eso es propio de mediocres!

Habláis de querer impactar a la gente. De escandalizarla. De revolucionarla. Pero echáis a la gente de la que os hartáis. Que se ríe de vosotros. Que no reacciona como os figuráis. O que no estimáis suficientemente buena o empática para vosotros/as.

Y sin embargo hay otras opciones fantásticas. Podríais tratarla con estilo. Podríais tratarla con ironía. Con sarcasmo. Podríais enfrentarla o insultarla. Al fin, podríais ignorarla. No leerla. Pero no. Os disgusta demasiado como para eso.

En su lugar preferís amordazarla y eliminarla. Tal como querría hacer otros con vosotros/as vuestro famoso enemigo de los poemas. Os tornáis como él. Os tornáis en lo mismo que odiáis con tanta vehemencia. Y así, la supresión es vuestra respuesta definitiva y final. Y sólo de ese modo sois terroristas. Tan terroristas, que no pornoterroristas, como puede serlo una estructura gubernamental perversa.

Queréis controlar a los que opinan, a los que comentan, a los que se molestan en escribiros. Y si es necesario cerrales la boca. Queréis que los posts caigan dentro del previsible. Que os proporcionen una lectura satisfactoria. Y que aquí todo el mundo sea simpático y esté de buen rollo. ¿Es eso lo que queréis? ¿Vivir en un constante orgasmo de ideas endogámicas? ¿Eso es consecuente con lo que promulgáis? ¿Y os llamáis subversivos removedores de conciencia?

Puede que sea cierto. Puede que yo no sea digno de vosotros/as. Puede que esto sólo sea un berrinche mío ante mi indefensión. Que deba consolarme yendo a la puerta de los colegios con gabardina gris. Puede que yo nunca os entienda. Que os esté tergiversando. Pero si entiendo que me echáis porque estáis “jartos” de mí. Y entiendo que si ignoráis las connotaciones finales de ese pequeño gesto al que os lleva vuestro hartazgo jamás creceréis. Porque sin autocrítica y sin dolor las ideas se vuelven papel mojado. Y eso debería doleros.

Lo abominable que hay en vosotros.

Lubna Horizontal dijo...

Mira esta vez me gusta lo que dices, sobretodo la última frase: "LO ABOMINABLE QUE HAY EN NOSOTRXS".

De hecho, creo que no borraré ningún comentario, ni tuyo ni de nadie más. Lo único que te digo es que el blog, como formato breve que es, es un lugar donde no puedes ponerte a escribir compulsivamente, porque leer así se hace realmente pesado.

Haz lo que te salga de la polla en mi blog, yo no perderé mi tiempo ni para leerte comentarios tan largos ni para borrarte.
Un cordial saludo,
Diana